info@dufour.uy

  • Ruta 105 km 20.600, Dolores - Soriano
  • (+598) 4530 4379
Sorpresa en el mercado Coronavirus en Argentina: el trigo cotiza más que la soja
23 Abr, 20

Sorpresa en el mercado Coronavirus en Argentina: el trigo cotiza más que la soja

Publicado el 23 de abril de 2020

Los níºmeros y las causas de un dato histórico. Las retenciones diferentes y el impacto particular de la pandemia sobre la demanda de cada grano. El análisis de especialistas.

Apenas 30 centavos alcanzan para generar un dato histórico en las cotizaciones de los granos en la Argentina: el trigo vale más que la soja. Así­ se reflejó en el íºltimo precio del contrato mayo en MATBA-Rofex, el mercado nacional de futuros y opciones, donde una tonelada de la oleaginosa quedó valuada este lunes en US$ 214,20 mientras el mismo peso del cereal se negoció a US$ 214,50.


En el mismo dí­a que el barril de petróleo se quedó sin precio internacional, también para los contratos de mayo, en la relación de precios trigo-soja en nuestro paí­s se conjugaron otros factores, que seguramente generarán menos asombro mundial, pero tiene fundamentos probablemente más duraderos.


Uno de los grandes motivos para poner fin a un posicionamiento inalterable por décadas son las retenciones, por la diferencia entre las actuales alí­cuotas del 33% para la soja y del 12% para el trigo. Pero esa brecha rige, con oscilaciones, desde hace bastante tiempo, incluso llegó a ser del 30 al 0%. Con todo, históricamente una tonelada de soja en el puerto de Rosario valí­a más, muchas veces el doble, que el grano rey para hacer pan, galletitas o fideos.

El quid de la cuestión siempre fue la cotización internacional de ambos productos, que especialmente en las íºltimas dos décadas, por el boom de demanda china y de otros paí­ses, como por la producción de biodiesel, le daba a la oleaginosa una clara ventaja en el precio local. Y no habí­a nivel de retenciones que modificara el status quo. Incluso durante los 8 aí±os de Cristina Kirchner como presidente, la soja quedó con derechos de exportación fijos en 35%, antes y luego de las fallidas retenciones móviles de la Resolución 125 en 2008. En todo ese tiempo, por el trigo se tributó 23%.


Pero el cereal nunca pudo aprovechar fronteras adentro esos níºmeros  a favor. Porque en la Bolsa de Chicago, mientras la oleaginosa llegó a superar los 600 dólares, en septiembre de 2012, el trigo oscilaba en la mitad de ese precio. Tras varias distancias semejantes, como a mediados de 2014, con la soja a US$ 500 y el trigo a US$ 250, la brecha se estiró a principios de 2016, con la oleaginosa reina de las pampas trepando nuevamente arriba de los US$ 400 y el icono que acompaí±a las estampitas de Sam Cayetano cayendo a menos de US$ 150.

Desde entonces, los níºmeros se fueron acercando de a poco, hasta llegar hoy a los US$ 301 para la soja y US$ 203 para el trigo, en el contrato mayo de la Bolsa de Chicago. Que por efecto de las retenciones y los precios en la Aduana argentina se equipara.

Sobre la situación de este momento, Eugenio Irazuegui, analista de la corredora Zeni, interpretó ante Clarí­n que "frente a la aceleración de las bajas en el mercado de soja se comenzó a dar este cambio en los precios relativos, en parte derivado de la coyuntura internacional que estamos atravesando. Puntualmente ayer se dio considerando la entrega mayo y frente al contrato de soja fábrica, menos operado que el cámara, pero no altera el hecho de fondo".

Vale aclarar que la mercaderí­a disponible, la que se entrega en el momento sigue dando cierta ventaja a la cotización de la soja, que cotiza en Rosario a 13.470 $/tn. versus 12.986 $/tn del trigo. Pero la operatoria habitual del mercado de granos con futuros y opciones habilita a hablar en tiempo presente. Además, la situación sucedió a sólo 10 dí­as del comienzo del mes de mayo.


La demanda: el gran factor


Acá viene la explicación para quienes todaví­a miran el tí­tulo de esta nota y creen que es una “asociación ilí­cita”. ¿Qué tiene que ver el coronavirus con el precio de la soja y del trigo?. Es la segunda y determinante causa de la inédita paridad de precios: la crisis de demanda global que está generando la pandemia pega mucho más fuerte sobre la oleaginosa que sobre el cereal.

“Por no ser “China dependiente” ni resultar un insumo utilizado para la producción de biocombustibles, industria que se encuentra atravesando una profunda crisis a nivel mundial, involucrando a la soja (como también al maí­z), el trigo no muestra ninguna flaqueza por el lado de la demanda, que viene creciendo a ritmo lento pero firme aí±o tras aí±o”, explicó Carlos Pouiller, analista de mercado de AZ Group.

Otro aspecto clave que destaca Pouiller, además de la demanda sostenida, es la “oferta en riesgo. En pleno curso de la época en que se definen los rindes del trigo en el hemisferio norte, que produce más del 90% del trigo del mundo, hay preocupaciones por el clima desfavorable que en algunos paí­ses productores amenazan el logro de una producción normal. Si se analiza en conjunto al grupo de paí­ses exportadores de trigo (USA, Canadá, Australia, Unión Europea, Rusia, Ucrania, Kazajistán y la Argentina) se proyecta una producción que caerí­a un 2,5% durante 2020/21, mientras que sus stocks lo harí­an en 6%”.

Coincide Agustí­n Tejeda Rodrí­guez, economista jefe de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, para quien “el trigo es un caso especial, con niveles récords de producción en los íºltimos aí±os, pero también con un crecimiento significativo de la demanda. Tiene exportaciones muy dinámicas, lo que ha llevado a que la relación stocks/consumo (sin contar a China que posee la mitad de las reservas mundiales del cereal) sea relativamente baja: 500 millones de toneladas. Del otro lado, el derrumbe del precio del barril tiene consecuencias sobre el mercado de granos, pero sobre todo en los ligados a los biocombustibles: maí­z y soja”.

Por eso, la apuesta de los productores argentino goza de buena salud, a juzgar por la estimación de siembra de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires. 


siembra trigo hectareas

Apenas 30 centavos alcanzan para generar un dato histórico en las cotizaciones de los granos en la Argentina: el trigo vale más que la soja. Así­ se reflejó en el íºltimo precio del contrato mayo en MATBA-Rofex, el mercado nacional de futuros y opciones, donde una tonelada de la oleaginosa quedó valuada este lunes en US$ 214,20 mientras el mismo peso del cereal se negoció a US$ 214,50.


En el mismo dí­a que el barril de petróleo se quedó sin precio internacional, también para los contratos de mayo, en la relación de precios trigo-soja en nuestro paí­s se conjugaron otros factores, que seguramente generarán menos asombro mundial, pero tiene fundamentos probablemente más duraderos.


Uno de los grandes motivos para poner fin a un posicionamiento inalterable por décadas son las retenciones, por la diferencia entre las actuales alí­cuotas del 33% para la soja y del 12% para el trigo. Pero esa brecha rige, con oscilaciones, desde hace bastante tiempo, incluso llegó a ser del 30 al 0%. Con todo, históricamente una tonelada de soja en el puerto de Rosario valí­a más, muchas veces el doble, que el grano rey para hacer pan, galletitas o fideos.

El quid de la cuestión siempre fue la cotización internacional de ambos productos, que especialmente en las íºltimas dos décadas, por el boom de demanda china y de otros paí­ses, como por la producción de biodiesel, le daba a la oleaginosa una clara ventaja en el precio local. Y no habí­a nivel de retenciones que modificara el status quo. Incluso durante los 8 aí±os de Cristina Kirchner como presidente, la soja quedó con derechos de exportación fijos en 35%, antes y luego de las fallidas retenciones móviles de la Resolución 125 en 2008. En todo ese tiempo, por el trigo se tributó 23%.

Pero el cereal nunca pudo aprovechar fronteras adentro esos níºmeros  a favor. Porque en la Bolsa de Chicago, mientras la oleaginosa llegó a superar los 600 dólares, en septiembre de 2012, el trigo oscilaba en la mitad de ese precio. Tras varias distancias semejantes, como a mediados de 2014, con la soja a US$ 500 y el trigo a US$ 250, la brecha se estiró a principios de 2016, con la oleaginosa reina de las pampas trepando nuevamente arriba de los US$ 400 y el icono que acompaí±a las estampitas de Sam Cayetano cayendo a menos de US$ 150.

Desde entonces, los níºmeros se fueron acercando de a poco, hasta llegar hoy a los US$ 301 para la soja y US$ 203 para el trigo, en el contrato mayo de la Bolsa de Chicago. Que por efecto de las retenciones y los precios en la Aduana argentina se equipara.

Sobre la situación de este momento, Eugenio Irazuegui, analista de la corredora Zeni, interpretó ante Clarí­n que "frente a la aceleración de las bajas en el mercado de soja se comenzó a dar este cambio en los precios relativos, en parte derivado de la coyuntura internacional que estamos atravesando. Puntualmente ayer se dio considerando la entrega mayo y frente al contrato de soja fábrica, menos operado que el cámara, pero no altera el hecho de fondo".

Vale aclarar que la mercaderí­a disponible, la que se entrega en el momento sigue dando cierta ventaja a la cotización de la soja, que cotiza en Rosario a 13.470 $/tn. versus 12.986 $/tn del trigo. Pero la operatoria habitual del mercado de granos con futuros y opciones habilita a hablar en tiempo presente. Además, la situación sucedió a sólo 10 dí­as del comienzo del mes de mayo.


La demanda: el gran factor


Acá viene la explicación para quienes todaví­a miran el tí­tulo de esta nota y creen que es una “asociación ilí­cita”. ¿Qué tiene que ver el coronavirus con el precio de la soja y del trigo?. Es la segunda y determinante causa de la inédita paridad de precios: la crisis de demanda global que está generando la pandemia pega mucho más fuerte sobre la oleaginosa que sobre el cereal.

“Por no ser “China dependiente” ni resultar un insumo utilizado para la producción de biocombustibles, industria que se encuentra atravesando una profunda crisis a nivel mundial, involucrando a la soja (como también al maí­z), el trigo no muestra ninguna flaqueza por el lado de la demanda, que viene creciendo a ritmo lento pero firme aí±o tras aí±o”, explicó Carlos Pouiller, analista de mercado de AZ Group.

Otro aspecto clave que destaca Pouiller, además de la demanda sostenida, es la “oferta en riesgo. En pleno curso de la época en que se definen los rindes del trigo en el hemisferio norte, que produce más del 90% del trigo del mundo, hay preocupaciones por el clima desfavorable que en algunos paí­ses productores amenazan el logro de una producción normal. Si se analiza en conjunto al grupo de paí­ses exportadores de trigo (USA, Canadá, Australia, Unión Europea, Rusia, Ucrania, Kazajistán y la Argentina) se proyecta una producción que caerí­a un 2,5% durante 2020/21, mientras que sus stocks lo harí­an en 6%”.

Coincide Agustí­n Tejeda Rodrí­guez, economista jefe de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, para quien “el trigo es un caso especial, con niveles récords de producción en los íºltimos aí±os, pero también con un crecimiento significativo de la demanda. Tiene exportaciones muy dinámicas, lo que ha llevado a que la relación stocks/consumo (sin contar a China que posee la mitad de las reservas mundiales del cereal) sea relativamente baja: 500 millones de toneladas. Del otro lado, el derrumbe del precio del barril tiene consecuencias sobre el mercado de granos, pero sobre todo en los ligados a los biocombustibles: maí­z y soja”.

Por eso, la apuesta de los productores argentino goza de buena salud, a juzgar por la estimación de siembra de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires.